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En la opinión de: Gretel Castorena




Históricamente la igualdad ha sido un derecho que las mujeres hemos anhelado, el cual ha sido conquistado a través de movimiento sociales; ésta lucha ha sido la llave para acceder al derecho al voto, a los derechos laborales, a los derechos sexuales y reproductivos, a la educación. No obstante la Igualdad no es la construcción de un concepto persé, la igualdad integra el reconocimiento a la diferencia entre mujeres y hombres de tal manera que una forma de medir los avances en materia de igualdad o lo nombrado como el adelanto de las mujeres, es a través de la transversalidad, que permite detectar la distinción, exclusión y restricción basada en el sexo, que da cómo resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de las mujeres independientemente de su estado, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esfera política, económica, social, cultural y civil o cualquier otra.


México, es un país que enfrenta diversos desafíos en materia de desarrollo, pobreza y vulnerabilidad que son factores que interactúan para generar condiciones que no permiten alcanzar la igualdad de género entre mujeres y hombres, en éste contexto es necesario establecer mecanismos que permitan desmontar la discriminación y la violencia contra las mujeres para lograr consolidar tres aspectos:


Fortalecimiento del Estado de Derecho a través de las capacidades y la formación del funcionariado público en diversos niveles,

La creación de mecanismos normativos y operativos que desmonten la discriminación y la violencia contra las mujeres y

La igualdad sustantiva a través del reconocimiento e inclusión de grupos LGBTTTIQ, mujeres indígenas, rurales y con discapacidad.


Ante un escenario de aumento de violencia de género y de desigualdad social en base a las diferencias sexo-genéricas y de diversidad sexual, resulta necesario el plantear una serie de acciones que tengan congruencia entre sí para alcanzar un objetivo común: la igualdad sustantiva. Si bien se tienen avances importantes en materia de igualdad de derecho, aún falta un importante proceso de armonización legislativa (en el caso específico de Michoacán) que se desarrolle en conjunto con procesos de investigación y capacitación a funcionarias y funcionarios públicas.


No hay marcha atrás, el mainsteaming de género o la tranversalidad de la perspectiva de género 1 es sin duda la estrategia más eficaz para construir una sociedad igualitaria entre mujeres y hombres, por lo que es responsabilidad de los poderes públicos el avance de la misma, sin embargo, requiere de una integración compleja de numerosas habilidades y competencias coordinadas en un equipo integrado para tal fin, lo que representa que quienes participan en el mismo tengan conocimiento del tema pero sobre todo reconozcan que existen desigualdades que producen discriminación y que requieren atención por parte del estado, lo anterior representa un reto, los constantes cambios de autoridades municipales y estatales y la constante rotación de personal en las dependencias, hace que el trabajo en ocasiones no dé los resultados deseados a corto plazo.


Cómo método de gestión publica permite aplicar recursos de distintas esferas a un mismo propósito, lo que agrega de manera automática valor a las políticas públicas y alcanzar los objetivos con eficiencia y eficacia, con oportunidad y pertinencia, ya que obliga a explicar el impacto de la acción pública en mujeres y hombres y por tanto transformar los planes con los que se enfocan tradicionalmente los problemas y sus soluciones además de diseñar acciones que permitan eliminarlas.


La estrategia de transversalidad asegura:


1.- Que la igualdad de mujeres hombres esté incluida en todas las fases del proceso de la toma de decisiones de una institución u organización y,

2.- Que el producto o resultado de las decisiones que se hayan tomado, sea sistemáticamente monitoreado en lo que se refiere a su impacto en la igualdad de género 2.


El problema de la desigualdad de género es multifactorial y multicausal, por lo cual debe ser atendido de manera integral por el conjunto de las instancias públicas, la igualdad sustantiva como objetivo final de un proceso de transversalidad, permite posicionar la planeación, implementación y evaluación de las acciones públicas desde una perspectiva de género.


En conclusión, es indispensable, incorporar desde la academia, materias que incluyan en la currícula temas cómo Introducción a los Estudios de Género desde la escolaridad básica, que brinden elementos a las y los estudiantes (futuras servidoras y servidores público), de temas que hoy son prioritarios para la toma de decisiones, con pleno conocimiento de los Derechos Humanos Universales.


POR: GRETEL CASTORENA– (México)

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