Buscar
  • Divergente Iberoamérica

A propósito de los topes de campaña



Resulta muy alarmante a veces las ideas que tenemos respecto a los topes de campaña y el dinero publico que se ejerce durante la vida de un partido político y en aras de la democracia. Y cobra relevancia ahora que estamos mas reacios a asumir los costos de la democracia en función de mantener una estabilidad democrática.


Esto también es importante porque en el sistema político mexicano se trata de potencializar y reducir los impactos de dinero privado y fortaleciendo el dinero publico con el fin de limitar la participación de dinero proveniente de actividades ilícitas.


Otro de los grandes ejes del propio sistema político es su institucionalización a través de la constitución que enmarca claramente las reglas para esto.


Amen de que es necesario comentar que cada vez los procesos de fiscalización que sufren los partidos políticos son más exhaustivos y que terminan en la mayoría de los casos descontando fuertes cantidades del dinero público.


Un ejemplo muy claro es que cada año se distribuye una gran bolsa de dinero misma que no llega a los partidos políticos por las diversas irregularidades, mayormente en su acreditación de gastos, por ejemplo, existen dos rubros de gastos uno el ordinario que sirve para mantener las estructuras burocráticas y los específicos, que son porcentajes designados si o si a actividades tales como la formación, el desarrollo de la vida política de la mujer y de los jóvenes.


De ese dinero publico se descuenta lo que se gastan los partidos políticos en la producción de sus mensajes, pero es el Instituto Nacionales Electoral el que contrata y distribuye los tiempos en el modelo de comunicación política que esta.


Este presupuesto es decir las cifras escalofriantes de miles de millones de pesos que se asignan a los partidos y que se publicitan, y que con razón muchos de los ciudadanos sentimos que es un gasto inútil, este mantiene sin duda el orden que los propios mexicanos establecimos en la constitución y las leyes que de ellas emanan.


En términos generales la democracia tiene un costo que resulta menor al tener un caos y que en cierta medida se infiltren en el poder intereses mas mezquinos de los que prevalecen.


Si bien desde hace años se han establecido propuestas para reducir este costo de la democracia, por tres vías uno una reforma del estado que permita tener un ministro del interior y que el ejecutivo sea meramente una figura representativa del poder del estado. Otra de las vertientes es la reducción de representación de la que nadie vota directamente, me refiero a la representación plurinominal tan alta que al final es el eslabón de un gasto y por ultimo la forma de redistribuir el dinero del pueblo a los partidos que hoy por hoy no están garantizando una representación real a las demandas del colectivo de los ciudadanos.

De tal suerte que se distribuya el financiamiento no basado en la lista nominal, sino en el numero de votos reales y efectivos que obtiene en las urnas y no en función de lo que representa en el total de los posibles votantes.


Lo explico, supongamos que los ciudadanos y ciudadanas que tiene derecho a votar son un millón de personas, de estas el partido que gana lo hace por el 30% de la votación el otro porcentaje se encuentra entre los otros partidos, los que anularon su voto y los que de plano no fueron a votar.


Entonces el dinero publico se reparte de ese porcentaje y no de los votos reales obtenidos riesgo de la mayoría relativa (se convierte en mayoría distribuyendo el triunfo en lo que se participa)


Esta fórmula más o menos ahorraría el 50% de los -agarre aire- 7,159 millones de pesos designados para ello es el caso del movimiento de regeneración nacional tendrá 2,195 millones de pesos y para campañas esta gracia viene del articulo 41 constitucional que determina que “ El financiamiento publico para el sostenimiento de sus actividades ordinarias permanentes se fijara anualmente, multiplicando el numero total de ciudadanos inscritos en el padrón electoral por el sesenta cinco por ciento del valor diario de la Unidad Diaria de Medida.


Y para reducir este porcentaje es necesaria una amplia reforma en la que nadie tiene una voluntad real de hacerlo.


Y a esto le sumas la simulación de regresar dinero a las arcas del gobierno para que entren en un rubro del que poco se sabe y menos como se administre pues llega al polémico ramo 23 que será tema de otro artículo.


Por tanto, hay que explicar muy claramente que significa el dinero público en prerrogativas que son y para que están diseñadas, pero también el esquema de fiscalización al cual esta sometido este dinero.


Sobre todo, porque a veces de manera muy simple nos vamos con la finta de algunas ideas audaces de mejor ese dinero para otra cosa y en términos de lo que la propia ley establece queda en un mero discurso que suena bonito, pero es impráctico.


Y es muchas veces la suma fantástica de recursos lo que nos afecta hablar de tope de campaña es hablar del máximo de dinero que se pudiera gastar en una campaña no significa que es el dinero publico que se les otorga a los partidos políticos en forma de gasto publico es decir la friolera de $48´431,363.35 cuarenta y ocho millones no significa en forma total o fatal que será el gasto que efectuara cada candidato que dese obtener el voto sino que significa lo máximo que se puede gastar en el efecto para generar condiciones de equidad en una contienda electoral, bajo el principio que nadie gaste más, aunado a esto.


Hay reglas muy precisas en que se puede o no gastar este recurso y lamentablemente no esta diseñado para tiempos de crisis, dado que no es posible lucrar mas de lo que ya se hace con la cantidad de prebendas que se negocian por el voto de los ciudadanos, entre la compra directa del voto o la indirecta entre la despensa, los materiales entre otras cosas.


Hoy si bien estoy muy de acuerdo con que este gasto publico de los partidos debía destinarse para atender los efectos poli pandémicos, tales como gastos médicos y de crisis es necesario aprender de estas lecciones para el futuro, por lo pronto no habrá mas reducción de este gasto y no podrá destinarse este recurso para cosas como un ingreso universal de emergencia que se aplica en otras latitudes y por el otro lado tampoco se prevé la suspensión de las elecciones, pues si así hay un vacío de poder podrá imaginarse que no habría quien firme los cheques para otras cosas.


POR: JOB MENESES– (México)

82 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo